Causas del dolor de pie en ciclismo

Fran Martinez Mas

Causas del dolor de pie en ciclismo

agosto 1, 2017 Hablando de ciclismo 0

Encontramos diversas causas que pueden provocar el temido dolor de pies en el ciclista siendo lo más importante a la hora de enfrentarse a esta situación el saber cuál es la causa.

Lo más común es notar un dolor fuerte en la planta del pie con sensación de adormecimiento, que disminuye cuando se aflojan los cierres y desaparece cuando te quitas las zapatillas.

Con la llegada del verano y el aumento de la temperatura aumentan el número de casos del llamado “síndrome del pie caliente”, siendo ésta la patología más común en el pie de los ciclistas.

Esto produce una vasodilatación, aumentando el flujo sanguíneo, con lo que se produce un aumento del tamaño del pie, provocando mayor demanda de espacio dentro del calzado y provocando una compresión de los nervios plantares que discurren entre los metatarsianos.

Hay que ser conscientes de que nuestros pies no están hechos para pedalear, la distribución de las fuerzas durante el pedaleo se centran en el antepié y en menor medida en el medio pie. Por ello la distribución uniforme de la presión por todo el pie es un factor clave.

Las causas más frecuentes por las que puede aparecer el “síndrome del pie caliente” son:

Calzado ciclista excesivamente estrecho. La mayoría de marcas de zapatillas para ciclismo presentan una horma estrecha (sobre todo atendiendo a la estética).

Técnica de pedaleo inadecuada. Una técnica de pedaleo en la que se tracciona del pedal, favorece la extensión de los dedos, provocando un aumento de la compresión a nivel metatarsal, sobrecarga de la musculatura isquiosural, así como un aumento de la compresión a nivel lumbar por exceso de trabajo de la musculatura lumbar, pudiendo provocar un pinzamiento de los nervios lumbares y provocando sintomatología dolorosa en el pie.

Un excesivo punteo del pie mientras pedaleamos puede conllevar una incorrecta distribución de la presión en el pie. También el abusar de una cadencia de pedaleo muy baja ya que aplicamos una presión excesiva en el antepié, hecho que empeora si coincide con una zona con un desnivel positivo considerable.

Mala colocación de las calas. Llevar las calas excesivamente adelantadas provoca un aumento de presión a nivel metatarsal pudiendo provocar irritación de los nervios intermetatarsales así como metatarsalgias por sobrecarga mecánica.

Un pie con exceso de arco (pie cavo) o un pie con el arco muy descendido (pie plano) pueden provocar aumento de la compresión a nivel lateral del pie así como un aumento de la cargas a nivel metatarsal.

Factores claves para evitarlo (siempre y cuando no haya una patología): 

Importancia de la elección de la zapatilla correcta.
Asegurarnos del ajuste correcto de las calas en los ejes antero-posterior, en desplazamiento horizontal y en rotación.
Buscar una distribución uniforme de la presión siendo en ocasiones aconsejable el uso de plantillas específicas para ciclismo.
Centrarnos en la ejecución de una buena técnica de pedaleo; entre las 80-90 rpm y con una correcta posición del pie.
Si tras la realización de un estudio biomecánico donde se comprueban todos estos aspectos, las molestias siguen apareciendo, lo recomendable sería acudir a un podólogo deportivo para un estudio de la pisada.