Aprende a ajustar tus calas

Fran Martinez Mas

Aprende a ajustar tus calas

septiembre 25, 2017 Hablando de ciclismo 0

El primer paso del estudio biomecánico es proceder a valorar el estado y colocación de las calas. Parece una obviedad, pero muchas veces nos hemos encontrado con calas que llevan puestas más de tres años con una media de 20.000 km anuales (así que imaginaros el estado de las mismas); con los consiguientes problemas de inestabilidad en la conexión pie-pedal, que al tratarse de una cadena cinética cerrada se ve proyectada en dirección craneal (hacia arriba).

Para su instalación podemos tener en cuenta tres aspectos,  todos y cada uno de ellos diferentes según el modelo de pedal, cala y zapatilla.

Posición longitudinal (largo de la zapatilla).
Posición transversal (ancho de la zapatilla).
Orientación/rotación calas, que se refiere al ángulo que forma el pie (más exactamente el eje que une el centro de la tuberosidad mayor del calcáneo con la cabeza del segundo metatarso) con el plano de la bicicleta (positiva o negativa).

Ajuste Longitudinal

Para este primer paso deberemos tener localizados el centro longitudinal de la propia cala y el punto medio entre la cabeza del primer y el quinto metatarso.

Con las zapatillas puestas deberemos hallar y marcar la cabeza del primer y del quinto metatarso.

Una vez localizados estos dos puntos, 
trazamos dos líneas paralelas transversales que definan la posición longitudinal de cada punto y después trazaremos otra línea paralela que corresponde a la distancia media que existe entre ellas.

Una vez localizado este punto central que será el punto que debe coincidir con el punto central de la cala, deberemos tener en cuenta el número de zapatilla que utilizamos y actuar del siguiente modo:

Retrasar la cala 1mm por cada número mayor de la talla 40.
Adelantar la cala 1mm por cada número menor de la talla 40.

Fijación transversal

Es aquel ajuste que nos permite alejar o acercar el pie de la biela. Generalmente, si las rodillas se desplazan hacia fuera, el ciclista pedaleará mejor si separa un poco los pies de la biela y al contrario si la tendencia es a pedalear con las rodillas pegadas al cuadro.

Es decir que, en función de las características del ciclista, la idea es alinear en la medida de lo posible el centro de la tibia (tuberosidad tibial) con el centro del pedal.

De forma genérica, ciclistas con una gran anchura de caderas, mayor corpulencia u otros factores y con tendencia a pedalear con las rodillas hacia fuera se notarán más cómodos si llevan el pie más alejado de la biela. Y todo lo contrario con ciclistas de fisionomía o constitución más estrecha y con tendencia a pedalear con las rodillas hacia dentro.

Este factor determinante podremos valorarlo gracias a la trayectoria frontal de las rodillas, con lo que podremos actuar del siguiente modo:

Recorrido neutro (calas neutras).
Rodilla en la fase de producción de fuerza pegada al cuadro: Desplazaremos las calas hacia el exterior de la zapatilla (acercando el pie respecto a la biela).
Rodilla más separada del cuadro: desplazaremos las calas hacia el interior de las zapatillas (alejando el pie con respecto a la biela).

Orientación/Rotación Calas

Este ajuste se refiere  a la rotación de la cala con respecto al eje longitudinal de la zapatilla y que determina el ángulo del pie durante el pedaleo.

En función de este factor el pie podrá adoptar una posición neutra (paralelo a la biela), rotado externamente (retropié/talón hacia al biela) o rotado internamente (retropié/talón hacia fuera).

Al igual que el factor anterior, la posición correcta está determinada por la trayectoria que las rodillas recorren durante el pedaleo que con carácter general puede ser:

Rodillas con trayectorias verticales y en paralelo al cuadro: el ciclista  se encuentra más cómodo con los pies en posición neutra o con los talones ligeramente girados hacia las bielas.
Rodillas con trayectorias externas (alejarse del cuadro) en fase de recobro: el ciclista tiende a pedalear con más rotación externa.
Rodillas con trayectoria interna (acercarse al cuadro): el ciclista tiende a pedalear con pies neutros o con una ligera rotación interna.

Un factor a tener en cuenta es la caída natural de los pies y la posición de éstos cuando caminamos, ya que es muy parecida a la que adoptamos durante el pedaleo.