Adormecimiento de manos en ciclismo

Fran Martinez Mas

Adormecimiento de manos en ciclismo

diciembre 21, 2017 Hablando de ciclismo 0

Una de las incomodidades o molestias más frecuentes a las que nos enfrentamos en nuestro centro son la sensación de adormecimiento o cosquilleo en las manos.

Generalmente se debe a la presión excesiva sobre el nervio ulnar/cubital o por compresión del nervio mediano (síndrome del túnel carpiano) y en muchas ocasiones, que no todas, por querer adoptar una posición lo más aerodinámica posible en busca de llegar a ser más eficientes.

Pero debemos tener en cuenta que debe existir un equilibrio entre aerodinámica y cinemática (valoración del trabajo del sistema músculo esquelético).

Con carácter general, estas molestias suelen remitir, repartiendo el peso del ciclista sobre el eje de la bicicleta con una relación 60-40% (sillín-manillar), siempre teniendo en cuenta la modalidad y características antropométricas de éste.

Las causas más comunes en la que se da esta circunstancia son:

  • Excesiva altura del sillín
  • Distancia excesiva del sillín al manillar
  • Diferencia de altura excesiva entre sillín y manillar
  • Incorrecta instalación de manillar y/o manetas

Situaciones más complejas pueden ser:

  • Existencia de rotaciones pélvicas que generan una mayor carga sobre la mano del lado hacia el que nos rotamos
  • Existencia de problemas de carácter nervioso que generan esta patología
  • Existencia de descompensaciones en el raquis (escoliosis), que sin afectar a la pelvis genera que el ciclista se rote en el tronco, padeciendo esta patología sobre la mano que dejamos mayor porcentaje de peso

Cómo podemos afrontar estas situaciones o por lo menos las más básicas. Pues evidentemente controlando a través de un estudio biomecánico profesional, las variables anteriormente expuestas:

Altura manillar-sillín: como ya hemos adelantado este dato variará entre sujetos, dependiendo de características antropométricas, funcionales, musculo-esqueléticas, objetivos, modalidad deportiva, etc. Por lo que una vez establecida la altura y adelanto/retroceso del sillín se deberá afrontar este factor (de nada sirve ajustar el sillín en base a la posición del manillar).

Distancia sillín-manillar: para establecer esta distancia podremos abarcar al alcance que se representa por el ángulo que forma las líneas que unen el trocánter mayor del fémur, acromio de la cintura escapular (vértice del hombro) y el centro de los huesos del carpo (zona muñeca). De nuevo la individualización y la especificidad son la pieza clave y aunque exista un ángulo idóneo para cada modalidad siempre prima los dos primeros factores.

Posición manetas y manillar: en este caso el binomio entre estos dos elementos deberá evitar posiciones que generen torsiones o flexo/extensiones inadecuadas en nuestras muñecas; es decir, deben adoptar una posición lo más natural posible.

Otro aspecto a tener en cuenta es elegir el material adecuado; guantes con un adecuado acolchado, forma del manillar, cintas con acolchado o doble encintado del manillar, etc.